Desde hace tiempo es conocido que el consumo del ácido fólico durante el embarazo ayuda a prevenir malformaciones en el feto como, por ejemplo, la espina bífida.
Dos estudios científicos recientes sugieren nuevos beneficios de esta vitamina. Según uno de ellos, mujeres que tomaron suplementos de ácido fólico desde un año antes a quedarse embarazadas, redujeron a la mitad el riesgo de tener un bebé prematuro, frente a otras que no lo hicieron.
El otro, ha sido el resultado de analizar 1,3 millones de partos en Quebec (Canadá) desde 1990 buscando malformaciones cardíacas en los recién nacidos. Desde que se comenzó a reforzar productos alimentarios con ácido fólico en 1998, estas malformaciones congénitas se han reducido en un 6%.
Se considera que las mujeres en edad de concebir deben tomar entre 400 y 800 microgramos de ácido fólico al día.



