Investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.) han descubierto recientemente que las mujeres que comen snacks tienen un menor riesgo de tener un parto prematuro que aquellas que no los comen.
La frecuencia de las comidas durante el embarazo es clave. Aunque la nutrición es importante, según estos investigadores, la frecuencia de las comidas puede afectar al parto, independientemente de lo que comas. Lo óptimo es tomar 3 comidas y 2 o más snacks al día.
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